Los artículos científicos: una máquina de hacer dinero

“Publish or perish”
Esta frase resume la presión constante que sufren los investigadores en el mundo académico. Publicar de forma rápida y continua artículos científicos sobre sus investigaciones es crucial para obtener prestigio y entrar o mantenerse en el mundo de la ciencia

Los artículos científicos son publicados en revistas especializadas en diferentes áreas de conocimiento. El objetivo de estas revistas es permitir a los investigadores la difusión del conocimiento que han generado tras realizar sus estudios y experimentos para que otros investigadores lo conozcan. De no existir estos artículos, varios investigadores de una misma disciplina, podrían trabajar sobre el mismo experimento sin saberlo, invirtiendo tiempo, dinero y esfuerzo en repetir un mismo estudio.

Por ello, la publicación de los resultados científicos es una necesidad para el avance de la ciencia. El problema comienza cuando el sistema se corrompe y se convierte en una máquina de hacer dinero que solo beneficia a las editoriales.

Actualmente, la carrera de un investigador se valora y evalúa en base al número de publicaciones. Este número se ha convertido en la moneda de la ciencia. Conseguir un puesto de trabajo o ascender dentro del mundo académico depende, casi exclusivamente, del número de artículos científicos publicados y del factor de impacto (número de citas que reciben) que éstas tengan. La presión por publicar es tan grande que las disputas por formar parte de la lista de autores de un artículo científico están a la orden del día. Aunque existen normas que definen quién y en qué orden debe firmar un artículo, no siempre se respetan. En ocasiones se favorece y/o premia a algunas personas incluyéndolas en la lista de autores aunque no hayan contribuido al estudio o a la redacción del manuscrito.

¿En qué revista publico?

Decidir en qué revista publicar también es importante. No vale cualquiera. Hay que publicar en una revista especializada en el campo de investigación sobre el que habla el artículo, tiene que tener un factor de impacto alto y, a poder ser, que el tiempo de publicación no sea demasiado largo. De lo contrario, los resultados que quieres publicar podrían quedar desactualizados. Y por si no fuera poco, desde hace ya varios años hay que decidir si se publica en una revista “clásica” o en una revista “Open Access”.

En una revista “clásica”, generalmente, el autor no tiene que pagar por publicar. Sin embargo, la revista cobrará a todos los lectores (incluido el autor) por acceder al contenido del artículo. Hasta ahora, este problema se ha resuelto mediante el pago de suscripciones a las revistas por parte de Universidades y Centros de Investigación. Un jugoso negocio que le cuesta a España 25 millones de € anuales.

Las revistas “Open Acces”, por el contrario, son abiertas, es decir, cualquiera puede descargar el pdf del artículo de forma gratuita pero los investigadores deben pagar varios miles de euros por ver publicado su artículo (ver tarifas para Science Advances o PlosONE). Este sistema Open Access favorece a los investigadores que pertenecen a grupos fuertes y con financiación. Si tenemos en cuenta que la obtención de un puesto de trabajo o de un proyecto de investigación depende del número de artículos publicados, estamos generando un sistema en el que los grupos con dinero tendrán más publicaciones y, por tanto, conseguirán los puestos de trabajo en universidades y centros de investigación

En cualquier caso, en ninguno de los dos casos, el científico gana dinero por la publicación de sus artículos.

La revisión por pares o peer-review

Otro oscuro engranaje de este negocio redondo que han montado las editoriales científicas es el método de revisión por pares o peer-review. Las revistas envían el manuscrito a dos especialistas (como mínimo) de la temática del artículo para que lo revisen y corrijan. En base a los informes emitidos por estos dos revisores y la opinión última del editor se decidirá si el artículo se acepta, se rechaza o se acepta con cambios (menores o mayores). La revisión por pares ayuda a validar la investigación y, a pesar de las críticas, sigue siendo el único método ampliamente aceptado para la validación de la investigación. Sin embargo, hay que destacar que este trabajo de revisión es realizado por investigadores especializados de forma gratuita para las revistas. Además, este arduo trabajo de revisión no es reconocido y tenido en cuenta a la hora de evaluar el trabajo de investigación realizado por los investigadores.

El complicado proceso de la revisión por pares. Fuente: El Sevier

Por estos motivos, muchos científicos tienen la tentación de rechazar las invitaciones de las grandes editoriales para revisar los artículos que reciben. Sin embargo, es la pescadilla que se muerde la cola. Sabes que otros científicos van a revisar tus manuscritos y que, sin su trabajo, tu artículo nunca vería la luz. ¿Cómo vas a negarte a hacer lo mismo por esos investigadores?

Al final acabas aceptando, de modo que, los científicos pagan por publicar, trabajan gratis revisando artículos y, además, los centros de investigación y universidades pagan suscripciones millonarias para que sus investigadores accedan a la información. ¡Un negocio redondo!

Iniciativa cOAlition S

 

En 2018 nació el Plan S, una iniciativa promovida por cOAlition, un consorcio internacional de financiadores de la investigación. Su objetivo es que el 1 de enero de 2020 todos los trabajos científicos que han sido financiados con dinero público se publiquen únicamente en revistas Open Access. Esta propuesta pretende agilizar la transición hacia un sistema científico público de acceso inmediato y abierto que garantice la consulta sin barreras de los artículos y reconozca la autoría de los trabajos mediante un copyright sin restricciones en poder de los autores y no de las editoriales. Sin embargo, como decía anteriormente, los autores deben pagar por publicar en esas revistas y no todos los grupos de investigación pueden permitírselo. Para solventar este problema, cOAlition S propone que sean los centros de investigación y universidades los que se hagan cargo del pago de las publicaciones en lugar de hacerlo los grupos de investigación.
Puedes leer aquí los 10 principios del Plan S.

A mí todo esto me plantea varias preguntas de difícil respuesta. ¿Cómo van a pagar las publicaciones los centros de investigación pequeños con pocos medios? Si un centro de investigación solo puede pagar anualmente 10 artículos y tiene 25 propuestas de sus investigadores… ¿Cómo se decide qué artículos se publican y cuáles no? ¿Qué ocurre con aquellos investigadores en paro que, temporalmente, no pertenecen a ningún centro de investigación o universidad que pueda pagar por publicar su artículo? No publicar significaría no tener opciones a encontrar un trabajo ya que estaría en inferioridad de condiciones.

Y… ¿España qué piensa sobre cOAlition S?

A esta propuesta se han sumado 11 organizaciones nacionales europeas de investigación procedentes de Austria, Francia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Noruega, Polonia, Eslovenia, Suecia y Reino Unido. España todavía no se ha pronunciado al respecto. ¿Cómo nos puede afectar la negativa a entrar en esta lista de organizaciones afines al Plan S? Todavía es difícil de saber pero parece que el número de citaciones y colaboraciones con países externos a cOAlition S podría verse afectado considerablemente. Al menos, esta es la presión que los países pertencecientes a la cOAlition S quieren hacer a los países que todavía no se han decidido.

 

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